martes, 17 de junio de 2008

Botella para mi naufrago!

Ya llevo unas cuantas botellas, con corchi y todo, que aviento al mar...
¿Habrá algún naufrago que las reciba?

Hay cosas que no quiero decir por miedo, miedo a que me juzguen. A que me condenen.
Hay otras que ni siquiera yo quiero recordar, pero que es necesario sacar de alguna forma porque si no la herida jamás se convertirá en cicatriz.
Otras que no quiero que nadie sepa porque son solo mías y si se las digo a alquien dejarán de serlo...

Todo eso se lo comparto al mar y a mi naufrago


Querido Naufrago:
Espero que pueda hacer tuyos mis recuerdos para que te acompañen en tu soledad.
Que me pongas una cara, un cuerpo y una vez para que cada que abras las botellas pueda recitarte mi historia.
Que imagines uno a no los momentos por lo que he pasado, tanto buenos como malos.
Espero poder hacer mis lágrimas y risas tuyas.
Quiero que veas mis sueños y más grandes deseos, mis tristezas y más grandes alegrías.
Ojalá que puedas ponerle combre a las cosas que yo no puedo nombrar, que llames a gritos a los demonios con los que yo no puedo luchar y que acaricies los sueños que siento demasiado altos para poder tocar.
Lo que mas deseo que que podamos compartir soledades para convertirlas en compañías.
Se que no me vas a juzgar, es que simplemente eres un naufrafo...
Tal vez algún día pueda yo crear una cara, un cuerpo y una voz para ti mi querido naufrago.

No hay comentarios: