Una vez más 'cabañita'... la tarde perfecta con dos personas excelentes
Hoy de nuevo hable de ti... del comienzo de la tormenta...
Huimilpan, Qro fue el espectador y cómplice de nuestra historia... fue el día en el que te conocí...
Nos encontrábamos dentro de una cabaña sin paredes tatuada de historias de amor y desencuentro... eras un completo desconocido, me llamaste la atención por tu perfecto sentido del humor, creo que nadie me había hecho reír tanto como tu ese día... de pronto el alcohol se terminó y acompañé a uno de tus amigos por cervezas, era temprano y aún había un poco de sol... empezaba a atardecer... regresé de comprar las cervezas y me senté a tu lado, hablamos de todo y comencé a verte como algo más que el chavo del buen sentido del humor, noté tus ojos color miel y esas cejas perfectas que tanto amé... No puedo decir por cuanto tiempo platicamos, me di cuenta que había anochecido cuando traté de buscar mi encendedor para prender un cigarro, DE VERDAD QUE ESTABA OBSCURO!, y a pesar de eso nunca perdí de vista tus ojos... aún seguías siendo un desconocido, una persona 'buena onda' con ojos color miel enmarcados con las cejas perfectas... De nuevo el alcohol se terminó, esta vez fueron tu amigo y mi amiga quienes se encargaron de ir por la carga... Fue en ese momento cuando la magia comenzó... El clima se puso a nuestro favor para que todo se diera de la manera más correcta y más perfecta... traías puesta mi chamarra gris, mi favorita, y yo un delgado suéter rosa... el frío comenzó... yo temblaba y te pedí un abrazo para calmar un poco el frío que calaba mis huesos... DE VERDAD ME CALENTASTE! en ese preciso momento empezó a llover y mi estómago acompañó la lluvia con un juego pirotécnico de mariposas estomacales... como podía sentir tanto ese abrazo si aun no te conocía? Nunca nadie me había hecho sentir tanto como tú con un simple abrazo… La lluvia terminó cuando separamos nuestros cuerpos... nos subimos al coche de tu amigo y casi estabas sentado en mí, te abrace lo mas fuerte que pude, y mirándote a los ojos grite en mi pensamiento que me regalaras un beso... y como si hubieras leído lo que mis ojos pedían a gritos ME LO REGALASTE! justo en ese momento me besaste... Desde ese día me condené a esas cejas perfectas…
Ese día fue tan genial!... la lluvia rompió en el momento preciso para marcar el rumbo de nuestra historia…
Hoy te recordé sin rencor, la lluvia ya no taladró tanto… pero… como evitar la melancolía? Los recuerdos aún duelen, duele saber que no volveré a ver los ojos color miel enmarcados con las cejas perfectas...
Aún te recuerdo… siempre lo haré… esta es una historia de amor que no quiero olvidar, solo quiero que deje de doler para que vuelva a ser perfecta
No hay comentarios:
Publicar un comentario