Se pega en mis zapatos y ya no hay forma de quitarlo de ahí... y se junta y se junta el lodo y cada vez es más difícil removerlo... se seca, se incrusta en la suela y ya no sale de ahí...
Y resulta que ahora me encuentro igual que antes... diciéndole que lo amo con toda mi alma...
Hay veces que deseo una cubeta llena de agua y un buen cepillo para quitarlo de la suela de mis zapatos y hoy es un dia de esos en el que las dudas y remordimientos no me dejan en paz y deseo que el lodo vuelva a mojarse para poder quitarlo de manera más fácil: agua, cepillo y listo! (ojalá fuera así de fácil)
Seguramente mañana estaré agusto con el lodo... y le mandare un mensaje parecido al del día de hoy y al de ayer...
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